El segundo tema presentar es la ANSIEDAD; la diferencia con el miedo es que éste se suscita como un mecanismo de defensa ante el estímulo que lo genera y muy probablemente fue adquirido por experiencias previas. En cambio, cuando se presentan síntomas de ansiedad se suma otro factor, el peligro no es real (quizá ni siquiera está presente) y es la mente que se anticipa a un futuro catastrófico, además, existen varias causas (no solo una) por las que surge como genéticas, un acontecimiento previo, consumo de sustancias, cambios significativos en la vida.
Cómo y porqué se genera.
La ansiedad se caracteriza por acompañarse de preocupaciones y miedos intensos, excesivos y continuos sobre situaciones diarias, inclusive, pueden presentarse ataques de pánico difíciles de controlar. En ocasiones, los síntomas inician desde la infancia y aumentan en la edad adulta.
Los síntomas con los que se manifiesta son: sensación de peligro, catástrofe, nerviosismo, tensión, aumento de ritmo cardiaco, sudoración, temblores, debilidad o cansancio, insomnio, problemas gastrointestinales recurrentes, mal manejo de las preocupaciones, acarrea problemas para concentrarse en el estudio, trabajo, los pensamientos son constantes tanto en el día como la noche.
Dichos pensamientos, se generan por creencias irracionales, las cuales son:
- Interpretaciones incorrectas de lo que sucede, no se sostienen con la evidencia disponible.
- Disfuncionales, dificultan la obtención de metas y pueden producir patología.
- Automáticas, la persona no conoce su existencia ni sabe (o no logra percatarse) del papel mediador que desempeña en todo lo que se siente y hace.
Provocando además, emociones negativas inapropiadas (depresión, ansiedad, culpabilidad, miedo, cólera), en consecuencia se altera la conducta.
Cuándo buscar apoyo profesional
Toma en cuenta que cuando se rebasan los límites la ansiedad, ésta se vuelve un trastorno (TA), entre los cuales se encuentran: por separación, angustia, agarofobia, social, relacionados con estresores y acontecimientos traumáticos. En consecuencia, el apoyo profesional es indispensable para tu salud, no dudes en solicitar una cita cuando:
- Reconoces que el miedo es totalmente desproporcionado en función de la situación.
- Se está deteriorando tu funcionamiento psicosocial y fisiológico.
- Te impide realizar actividades de la vida diaria.
- Has intentado controlarlo o afrontarlo, pero en vez de mejorar, empeoran los síntomas.
- Te sucede con diversos acontecimientos, en ocasiones te percatas que son desproporcionadas las ideas; inclusive, en algunos momentos notas que todo está en tu mente y las reacciones han sido desproporcionadas.
- Los síntomas han estado presentes por más de 6 meses.
